La premisa
El postulantado: cumplir la voluntad del Padre
Este término designa la entrada «oficial» en un convento. El joven vive en una fraternidad con los hermanos y otros postulantes. Empieza a convivir más de cerca con los hermanos para aprender la vida franciscana. Se trata de un período de un año, un tiempo propicio para saborear la presencia de Dios y de los hermanos. El estilo de vida franciscano se caracteriza por:
La oración común y personal,
La vida fraterna,
El servicio a Dios y a los demás,
Experiencias de entrega,
Una vida sencilla.
Durante el postulantado, un hermano formador acompaña a los candidatos para discernir lo que es bueno y adecuado para el postulante y para la fraternidad. El tiempo del postulantado orienta hacia «hacer la voluntad del Padre» (cf. Jn 4, 34).
En este vídeo se puede encontrar más información:
Hacerse fraile